El instante esencial

La pintura es un reducto territorial afianzado por todos los que a tiempo se han atrevido a armarse de guerreros para reunir sus armas y ahorrarlas, tal como lo hace Verónica Colodro; pero más que armarse para una batalla, ella se arma para una fiesta y así no se ve relegada por los sobornos de los carreristas profesionales.
Afianzando su labor sobre y por sobre el limitado soporte pictórico.
Renovándose invisible y visiblemente, alcanzando su anhelo de formas y colores.
Una pintura es buena si ha nacido por una verdadera e íntima necesidad, y cuando logra dar sentido al objeto más allá de su apariencia; aquí podemos verlo.

Omar Gatica

Fuga
Galería Cecilia Palma
Santiago, noviembre 2002